Ahorrar e invertir con interés compuesto, mi experiencia financiera

Aunque muchos ya conocían conceptos financieros básicos como el ahorro y la inversión, fue durante la pandemia que algunos aprendieron lo importante de planificar para el futuro y llevar unas buenas finanzas personales. En mi caso, durante este tiempo de incertidumbre, me atreví a probar nuevas formas de generar ingresos usando el interés compuesto, y he querido resumir mi experiencia en estas líneas.

COVID-19: Un impacto inesperado

Ahorrar e invertir forman parte de mis finanzas desde que comencé a estudiar sobre el tema y entendí que eran la base de unas buenas finanzas personales. Sin embargo, el golpe económico de la pandemia fue inesperado e hizo necesario que buscara alternativas diferentes al ahorro simple. Estas son algunas de las cosas que hice para mitigar los impactos de la inflación que traía consigo la pandemia.

Ahorro con interés compuesto: como tus intereses generan más intereses

Aunque ahorrar es la base para planificar a futuro, el interés simple no es muy rentable. En lugar de ello comencé a ahorrar usando el interés compuesto. Por ejemplo, en lugar de ahorrar en cuentas, abrí un depósito a plazo fijo UVA, el cual tiene un interés más alto que una cuenta.

Pero esta es la parte interesante: en lugar de retirar las ganancias y volver a usar el mismo capital, automaticé mi depósito a tres meses, con reinversión de los intereses. Básicamente me olvidé de ese dinero, y hoy por hoy ha superado la inflación si tomo en cuenta la cantidad que invertí en 2020. Si bien durante el primer año la inflación se devoraba mucha de la rentabilidad, en la medida que creció el capital, fueron creciendo las ganancias reales.

Sin duda, el interés compuesto es una de las claves para hacer crecer los ahorros de forma exponencial y no lineal. Esto permite batir un poco los efectos de la inflación en el dinero que se piensa ahorrar a largo plazo.

¿Como calculo el Interés compuesto?

Ahora bien, calcular el interés compuesto puede hacerse usando varias herramientas. Aunque una tabla en Excel es lo más común, existen portales que ofrecen calculadoras de interés compuestos que facilitan esta tarea con solo ingresar unos cuantos datos. Probé varias calculadoras, de las cuales me resultó muy interesante https://www.savingscalculator.org/. Si bien es una página enfocada en usuarios estadounidenses, es perfecta para calcular ahorro con interés compuesto en cualquier situación con solo ingresar los datos del depósito, como monto, plazo y tasa de interés anual. Incluso se puede agregar el impuesto que se aplica en estos casos y la calculadora simplemente hace el trabajo.

Ganancias pasivas con criptos

El trading de criptomonedas también se volvió tremendamente popular durante la pandemia. Y si bien a algunos se les dio muy bien, otros perdieron su capital, ya que se trata de activos de alto riesgo. Como mi tolerancia al riesgo no es tan alta, decidí utilizar una función que me ha resultado muy bien para obtener ganancias usando criptomonedas: Binance Earn.

Para hacerlo, compré USDT usando mi tarjeta de débito. Luego los coloqué en Binance Earn, una función que hace las veces de una cuenta de ahorros donde se generan intereses por mantener en stop las criptomonedas. De esta forma cada mes recibía ganancias sin hacer nada, únicamente dejando mis Tether en la billetera Earn.

Por si fuera poco, en este caso también apliqué la estrategia del interés compuesto. En lugar de usar mis ganancias, las invertía de nuevo en la billetera Earn. Esta forma de ganar dinero con criptomonedas realmente se ajusta a mi perfil de riesgo, que es más bien conservador. Y, como con los ahorros en plazo fijo, utilizar la calculadora de Savings Calculator me ayudó a tener una proyección aproximada de cuánto crecerían mis USDT en un futuro. Dos años después puedo decir que tomé una excelente decisión con mi dinero en tiempos de crisis. E incluso si fuesen tiempos de crisis, no hay nada mejor que crear fuentes de ingresos pasivos.

Dividendos + interés compuesto

Otra forma en la que comencé a generar ingresos en casa usando los ahorros que había venido acumulando desde hace tiempo (y antes de que la inflación los devorara) fue comprar algunas acciones para obtener dividendos.

Por supuesto, evité compañías cuyas ganancias se vieron afectadas por la pandemia y, en su lugar, opté por aquellas que vieron un repunte en los precios de sus acciones debido a la demanda de sus productos y servicios. Los dividendos que obtenía los depositaba a mi billetera Earn y listo, seguía generando más ingresos pasivos sin hacer prácticamente nada.

Planificar metas financieras

Para alcanzar un objetivo el primer paso es trazar una meta, y en el caso de las finanzas pasa igual. Las metas financieras cumplen un papel muy importante en nuestra proyección del futuro, sea cual sea nuestra edad. Para estos objetivos, utilizar una herramienta de proyección me ayudó a establecer un plan de ahorro que, en esta ocasión, he destinado para mi jubilación.

Tomando en cuenta lo incierto que se vuelve el recibir una pensión de jubilación, decidí tener mi propio plan de ahorro para cubrir algunos de los gastos que tendré en mi vejez, aun cuando faltan un par de décadas para eso. En la calculadora Savings pude visualizar que con un ahorro pequeño, constante y bien invertido podré generar una pensión que me permita cubrir al menos los gastos básicos. El resto dependerá de mis inversiones actuales.

Una enseñanza valiosa

Una de las lecciones de vida que me enseñaron mis padres fue: si tienes un conocimiento valioso no te limites a solo compartirlo solo con aquellos que pueden pagarlo; siempre que puedas, siembra. Y es que sí, nuestros conocimientos, en especial aquellos que toman tiempo, dedicación e intentos fallidos adquirir, son valiosos y pueden ser muy rentables. Pero también es cierto que, en ocasiones, es sabio compartirlos incluso si no obtendremos un beneficio económico. Me gustaría compartir esta pequeña anécdota:

Estando en el transporte público se subió un pibe a vender caramelos, tenía un carisma bastante especial. Cuando terminó se sentó a mi lado y se me ocurrió compartir con él algo que yo aprendí ya en mi adultez. Después de preguntarle su nombre y edad le dije:

  • “¿Cuánto tiempo tenés vendiendo caramelos?”
  • “Empecé esta semana, este es el segundo paquete” – me dijo.
  • “Me parece muy bien. Quiero compartir contigo tres cosas que te ayudarán a crecer y tener tu propio negocio. Lo primero es que nunca abandonés la educación, porque siempre te abre nuevos caminos y nuevas oportunidades. Segundo: reinvertí. ¿Cuánto le ganas a este paquete de caramelos?”.
  • “Hago el doble de lo que me cuesta” – me dice con ojos expectantes.
  • “Pues bien, en lugar de gastar esa ganancia, comprá dos paquetes la siguiente vez. Y luego de que vendas esos dos paquetes comprá cuatro más. Solo en este punto podés comenzar a usar para ti una parte de las ganancias, pero seguí reinvirtiendo para comprar cinco, siete, diez. En poco tiempo y con esfuerzo ya verás que estarás comprando una docena de paquetes. Seguí aplicando esa fórmula y verás los resultados a la vuelta de un año”

Eso es, en palabras sencillas, la magia del interés compuesto. Andrés seguía escuchando con mucha atención y asintiendo.

  • “La tercera cosa que tenés que hacer es anotar en un cuaderno todas tus ventas, lo que invertís y lo que gastás. Lleva anotado todo, ese será tu primer libro contable. Haciendo esto tenés el control de todos tus ingresos y serás mucho más productivo.”

El chico me dio las gracias y se bajó del bus. No sé qué tanto impacto habrán tenido mis palabras en él, pero lo cierto es que sembré tres conceptos que lo ayudarán mucho en su vida y le ahorrarán mucho camino. Espero verlo en un futuro convertido en todo un empresario, porque esos chiquillos son el futuro de nuestro país.

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